Donde la medicina se detiene, la fisioterapia acompaña

La fisioterapia oncológica y paliativa exige algo más que conocimientos técnicos. Exige empatía clínica, comunicación clara con la familia y la capacidad de explicar, con honestidad y respeto, qué se puede y qué no se puede lograr.

Donde la medicina se detiene, la fisioterapia acompaña

Crónica desde la práctica clínica en pacientes oncológicos terminales.

En el ejercicio cotidiano de la fisioterapia hay realidades que no siempre se cuentan. No porque no existan, sino porque duelen. En los últimos meses me ha tocado acompañar a dos pacientes muy distintos entre sí, pero unidos por un mismo diagnóstico final: enfermedad oncológica en fase terminal.

Ambos pacientes eran relativamente jóvenes, ninguno superaba los 60 años. Ella, con cáncer óseo avanzado y metástasis severa; él, con un tumor cerebral de evolución agresiva. En los dos casos, el síntoma dominante no fue solo la pérdida progresiva de la funcionalidad, sino un dolor agudo, punzante, persistente, que no concede tregua y que desgasta tanto al paciente como a su entorno familiar.

Desde la fisioterapia, el esfuerzo es constante, técnico y humano. Sin embargo, en estos escenarios, el terapeuta se enfrenta a un límite claro: no estamos llamados a curar, sino a acompañar, aliviar y preservar dignidad. Aun así, muchas veces ese límite no es comprendido por las familias, que atraviesan un proceso de duelo anticipado, cargado de miedo, culpa, frustración y desesperación.

En más de una ocasión, el fisioterapeuta se convierte en el receptor de exigencias que exceden lo clínicamente posible. No por mala intención, sino porque la familia necesita aferrarse a una última posibilidad, a una pequeña luz de esperanza. A esto se suma una realidad frecuente en nuestro sistema de salud: pacientes oncológicos terminales que son dados de alta de los establecimientos públicos bajo la consigna de “ya no hay nada más que hacer, llévelo a casa”, acompañada de una indicación general de manejo del dolor y terapia de apoyo.

Y es aquí donde la fisioterapia —especialmente la fisioterapia oncológica y paliativa— adquiere un rol profundo, complejo y muchas veces silencioso.

El rol del fisioterapeuta en pacientes oncológicos y en cuidados paliativos

La fisioterapia es una disciplina de la salud con múltiples campos de actuación. En el contexto oncológico, su intervención no se limita a la rehabilitación funcional tradicional, sino que se orienta principalmente a mejorar la calidad de vida, prevenir complicaciones secundarias y aliviar el sufrimiento físico derivado tanto de la enfermedad como de sus tratamientos.

La fisioterapia oncológica se encarga de la prevención y tratamiento de las secuelas producidas por la quimioterapia, radioterapia, cirugía, terapias hormonales y por la propia progresión del cáncer. En fases avanzadas o terminales, su abordaje se integra dentro de los cuidados paliativos, siempre en coordinación con el equipo médico tratante (oncología, medicina paliativa, dolor, enfermería).

Es importante dejar claro que la fisioterapia en estos casos no busca recuperación ni reversión de la enfermedad, sino:

               •            Disminuir el dolor y el disconfort físico

               •            Mantener la movilidad el mayor tiempo posible

               •            Prevenir rigidez, contracturas y complicaciones por inmovilidad

               •            Facilitar la respiración y el confort postural

               •            Acompañar al paciente y a su familia en un proceso clínico y humano complejo



Principales problemáticas que aborda la fisioterapia oncológica

Los pacientes con cáncer pueden presentar múltiples alteraciones funcionales, entre las más frecuentes se encuentran:

               •            Dolor oncológico: de origen óseo, neuropático, muscular o mixto

               •            Fatiga oncológica: agotamiento persistente que no mejora con el reposo

               •            Rigidez articular y contracturas musculares por inmovilidad prolongada

               •            Edema y linfedema, especialmente en cáncer de mama y cirugías ganglionares

               •            Alteraciones neurológicas centrales o periféricas

               •            Disfunciones respiratorias, principalmente en cáncer de pulmón o metástasis

               •            Cicatrices y adherencias postquirúrgicas


Cada paciente requiere una valoración fisioterapéutica individualizada, considerando el estadio de la enfermedad, el pronóstico médico y el estado emocional del entorno familiar.

Intervención fisioterapéutica en fase paliativa

En pacientes terminales, la fisioterapia se adapta a objetivos realistas y éticos. Las técnicas más utilizadas incluyen:

               •            Técnicas manuales suaves para alivio del dolor, relajación y confort

               •            Movilizaciones pasivas y asistidas para prevenir rigidez y dolor articular

               •            Estiramientos leves adaptados a la tolerancia del paciente

               •            Drenaje linfático manual en casos de linfedema, cuando está indicado

               •            Técnicas respiratorias para mejorar la ventilación, la oxigenación y reducir la disnea

               •            Educación postural y cuidados al cuidador, fundamental en el domicilio

El objetivo no es exigir al cuerpo, sino respetarlo, escucharlo y acompañarlo.

Más allá de la técnica: el acompañamiento humano

La fisioterapia oncológica y paliativa exige algo más que conocimientos técnicos. Exige empatía clínica, comunicación clara con la familia y la capacidad de explicar, con honestidad y respeto, qué se puede y qué no se puede lograr.

Acompañar a un paciente terminal no es rendirse. Es entender que la calidad de vida, el alivio del dolor y la dignidad también son formas profundas de tratamiento.

Esta es una realidad que muchos fisioterapeutas vivimos, pero pocas veces se visibiliza. Contarla no es una queja, es una forma de reconocer el verdadero alcance de nuestra profesión cuando curar ya no es posible, pero cuidar siempre lo es.

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